3-11, El llamado de la ciudadanía


En internet, el Crowdsourcing consiste en compartir una tarea o función  -que en pre internet fue el dominio de un agente determinado –apoyándose en las masas de internautas; distribuidas de forma aislada y convocadas sin restricciones. Una vuelta de tuerca a este concepto es la información geográfica voluntaria (VGI, su sigla en inglés), término acuñado por el geográfo Michael Goodchild en 2007, que se refiere a las personas que hacen las veces de sensores que voluntariamente crean, reúnen y difunden datos geográficos.

Algunos gobiernos han comenzado a aprovechar estos conceptos para cumplir con ciertas tareas que antes asignaban a variadas instituciones. Por ejemplo, el 311 es un número telefónico municipal utilizado en numerosas ciudades de países innovadores como Estados Unidos, Canadá e incluso Panamá. Este número es utilizado para numerosas funciones de alerta , excluyendo las de emergencias, tales como informar acerca de problemas en el alumbrado público, el estado de las calles, quemas ilegales, ruidos molestos, etc.

La utilización de este sistema “referenciado en las masas” significa muchas ventajas -obvias y no tanto, económicas y de gestión - entre las cuales se destacan : 1) se mejora notablemente la participación ciudadana 2) se evitan las llamadas innecesarias al número de emergencia (por lo general el 911) 3) se ahorra mucho dinero en viajes de supervisión al terreno, enfocando la acción de los municipios en los problemas denunciados y 4) evitando cubrir regularmente todo el territorio atendido.

En efecto, el problema que intentan resolver los números 311 es de cómo se enfoca el asunto del propio territorio. La cobertura total de la superficie administrativa municipal puede resultar una tarea titánica, especialmente para los gobiernos locales que no cuentan con recursos suficientes para la planificación de servicios, ni hablar de lo que se refiere a la supervisión de su gestión. Sin embargo, ellos cuentan con un aliado aparentemente silencioso y aún inadvertido: la legión de twiteros, facebukeros, enredados sociales y muchos más que están utilizando sus PC y teléfonos móviles inteligentes para hacer sentir su presencia en la red y en especial en sus ciudades.

Con estas tecnologías móviles y geolocalizantes la información geográfica voluntaria cobra sentido. Los ciudadanos pueden hacer las veces de censores y sensores pro bono en auxilio de la atareada municipalidad con la gestión de sus servicios. Un catalizador de esta creciente tendencia es el portal citysourced.com, un sitio creado en el año 2009 y enfocado a geolocalizar las preocupadas denuncias de ciudadanos de las 20 principales ciudades de los EEUU, basándose en las cartografías digitales de Bing, la versión de buscador de Microsoft. 


El aplicativo proporciona una plataforma simple para identificar problemas cívicos (seguridad pública, calidad de vida, cuestiones medioambientales, etc.) y reportarlas al Ayuntamiento local para una resolución rápida. Esto ayuda al Gobierno a ahorrar tiempo y dinero además de mejorar la rendición de cuentas a sus gobernados. Es además una plataforma de acción real positiva, de colaboración.



Una versión de 311 “geolocalizado” más sudamericana, aunque parcial, es la del mapa de cortes de tránsito de la ciudad Autónoma de Buenos Aires, que busca hacer llevadero el cotidiano trajín de peatones, turistas y conductores. La iniciativa intenta ubicar, basado en los google maps, los diferentes cortes en la ciudad producto del flujo de tránsito, las reparaciones y cortes de calle por mantenimiento, obras en construcción, semáforos fuera de servicio y manifestaciones como los tristemente célebres "piquetes", pero en tiempo real.


Una iniciativa complementaria la constituye Waze, un start up israelí que aborda el problema desde la perspectiva del conductor. Al conducir, la aplicación móvil– disponible para teléfonos Iphone, Android y Symbian - automáticamente alimenta un stream de datos en tiempo real en el buscador de Waze (tales como la velocidad media y ubicación actual). Los usuarios también pueden enviar actualizaciones de texto y fotos para ayudar a otros conductores a actualizarse sobre el estado del tránsito en la zona que manejan.

Todas estas iniciativas están marcando un nuevo rumbo. Uno en el que los ciudadanos, una vez más, hacen su llamado a las autoridades locales para actualizarse y reclamar, ayudando, el servicio que se merecen.


Comentarios