domingo 19 de febrero de 2012

Geomarketing del vino y las bebidas espirituosas ¿Para cuándo el ron, y el aguardiente y el pisco y el...?

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El geomarketing nació de la confluencia de la geografía  y el marketing permitiendo analizar la situación de un negocio mediante representaciones gráficas generadas en cartografía digital que va más allá del clásico mapa del aula de clases. Estas herramientas también ayudan a facilitar la comunicación sobre las bondades de un territorio determinado y son usadas por productores de alimentos y bebidas para promocionarse lo mismo que a sus circuitos de turismo local para atender las demandas de las más amplias diversidades.

Una aplicación específica de esta disciplina es el geomarketing aplicado al turismo, especialmente ideado para guiar a viajeros interesados en determinada temática territorial generalmente relacionada a la cultura, el arte o una producción de bienes local. Estas herramientas consideran la participación de los viajeros en diferentes etapas de su viaje y a veces se apoyan en dispositivos móviles para generar concurrencia a restaurantes, hoteles, destinos, parques y otras atracciones.

Un producto que clásicamente combina la tierra y la producción es el vino. La seducción bucólica que su elaboración connota ha llevado a muchos amantes de la bebida a querer aventurarse a las tierras donde se produce. Varias road movies filmadas en la zona del mítico Napa Valley, entre ellas “Sideways” o “Bottle Shock” (guerra de vinos), así lo atestiguan. Estas películas entraman de forma magistral la ubicación de viñas con la embriagante aventura del amor, tan esquiva para ciertas almas cuando de alcohol se abstienen.

Fuente: ArcGis.com
Los españoles han sabido sacar provecho del enamoramiento etílico que la tierra del vino promete. El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja- que fomenta y controla la calidad de los vinos de esa región española - ha sabido aprovechar esta oportunidad generando todo un estudio cartográfico digital para sus bodegas por medio de la aplicación arcgis.com y publicándolo en http://es.riojawine.com. En el sitio se pueden consultar las bodegas con Denominación de Origen Rioja incluyendo información de cada añada, disponibilidad de sesiones de cata y horarios de visita.

Los amantes del vino pueden con esta aplicación emprender su periplo enológico al tiempo que conocen nuevos paisajes, además de toda una oferta de arte, historia y cultura de la zona. La oferta incluye viajar a la vez que se visitan establecimientos gastronómicos locales distintivos, si se tiene además de buen paladar un buen diente. La ruta cartográfica incluye al Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco, que posee una destacada colección etnográfica, de obras artísticas relacionadas con el mundo del vino, o incluso una curiosa colección de más de 3000 sacacorchos.


Los chilenos, por su parte, no se quedan atrás. Por medio de un proyecto financiado con fondos estatales de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) han producido un mapa digital de viñedos para mejorar el conocimiento sobre el sector y para explotar de manera más provechosa las potencialidades de la región del sureño Maule.

La iniciativa aporta información precisa sobre las viñas y sus plantaciones, régimen de riego y otros múltiples datos. La plataforma se puede acceder en línea y permite a más de cinco mil productores beneficiados armonizar las bellezas de la región con su propia oferta vinícola.



El proyecto integra un sistema de control de gestión que incorpora una plataforma gráfica y digital con la ubicación territorial de cada plantación vitivinícola superior a una hectárea. El proyecto se pensó para facilitar la información a viajeros y consumidores, optimizando los recursos de información para los circuitos turísticos locales.

¿Y en nuestros otros países productores qué? Estas aplicaciones pueden enseñar mucho a los fabricantes de vinos de otros orígenes o aún mejor, los de ron y de aguardientes regados por toda la extensión de nuestra América Latina y el Caribe. Un desarrollo cartográfico digital que identifique la oferta de nuestro ron y aguardientes in situ -   junto a su cultura salsera, merenguera o sonera – dispararía buenos proyectos de desarrollo local que integrarían turismo y las orgullosas producciones locales de licores y cultura. Nuestros diseñadores y mecenas del desarrollo tienen la palabra. 

lunes 13 de febrero de 2012

Mapas gratis para el mundo, pero ¿a qué precio?

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Actualmente es posible acceder de manera gratuita a información geográfica abundante en muchas aplicaciones en línea, a través de muy buenas soluciones. Desde proyectos globales con gran difusión como Google Maps o Bing hasta otros más técnicos y especializados como Arcgis.com y OpenStreetMap, los internautas se sienten a sus anchas a la hora de conocer y actualizar recónditos lugares en el mundo. A pesar de ello, estas páginas web solo permiten la visualización de la información, no la operación de los datos, además de enfrentar una fuerte limitación sobre la calidad y cantidad de la información utilizable.

La información que disponen estos sistemas sobre el geoide, también llamada geo – información, no se obtiene de un simple mapa como los que cuelgan en las aulas escolares. Los mapas disponibles en línea son resultado de muchos ingredientes: imágenes satelitales digitales superpuestas, procesamientos, escaneos de otros mapas y sobretodo la consulta a geógrafos y simples ciudadanos locales que proveen información que no se conoce desde un satélite o una foto aérea.


Google Map Maker es una solución que apela a los “neo geógrafos”; internautas y voluntarios locales, para que colaboren enriqueciendo mapas en línea. Se trata de un servicio lanzado por Google en junio de 2008 para cubrir algunas regiones del orbe en las que los datos geográficos son difíciles de conseguir. Dado que los datos y composiciones de sus mapas suponen derechos de autor, Google debió “liberar” sus Google Maps para apelar a comunidades de geógrafos o simples ciudadanos de a pie para determinados territorios. El objetivo del proyecto es disponer de una cantidad mayor de datos de buena calidad para ser publicados y utilizados en el servicio.

Sus ventajas son bastante importantes, considerando que la iniciativa puede ayudar a la gestión de gobiernos que poseen muy pocos o ningún recurso para la planeación de servicios públicos básicos como la provisión de agua, la seguridad local o la construcción de escuelas o dispensarios sanitarios básicos. También fomenta la empresa privada que puede planificar recorridos logísticos, por ejemplo, la ubicación de una tienda o la construcción de un edificio. Finalmente la aplicación es de gran utilidad para ciudadanos a los que se les permite conocer mejor su territorio y para turistas que se benefician con información sobre ubicaciones que no se conocerían de otra manera. Sin contar, claro, el invaluable aporte que esto significa para organizaciones no gubernamentales, investigadores y tantos internautas. Todo un proyecto de altruismo aplicado.

A diferencia de OpenStreetMap, un proyecto similar que permite la colaboración cartográfica y otorga licencias sobre los datos, Google requiere a quienes colaboran en sus proyectos detallando cartografía conceder una "... una licencia perpetua, irrevocable, mundial, libre de regalías y no exclusiva para reproducir, adaptar, modificar, traducir, publicar, (…), distribuir y crear trabajos derivados de la presentación de usuario". Paradójicamente se exige un formulario para solicitar descargas de datos aunque no se permite el acceso operativo a usuarios para programar sus propios mapas con los datos generados.

A tanto llega la fama del Map Maker que el Banco Mundial aprobó hace menos de un mes una asociación con Google para que sus datos estén accesibles a todas las organizaciones gubernamentales en situaciones de desastre, además de disponerlas para muchas agencias de Naciones Unidas. Esta sociedad busca incluir datos generados por el esfuerzo de usuarios en todo el mundo sobre ubicaciones de objetos geográficos claves en las emergencias como hospitales y fuentes de agua o carreteras secundarias.

Este loable esfuerzo de la mancomunidad global plantea sin embargo algunos interrogantes perturbadores: ¿Quién posee los derechos sobre estos mapas generados por tanta gente desinteresada en localizaciones claves? ¿Qué pasa sin algunos de esos neo geógrafos colocan información incorrecta? ¿Hay alguna institución independiente que pueda modificar aquellos datos que induzcan a error? Y otras preguntas más.

Sin dudas se trata de un gigantesco paso en la historia de la tecnología al servicio de la humanidad. Sin embargo, como todo avance de gran impacto, necesita de una buena batería de controles cruzados y equilibrados para su gobernanza.

viernes 27 de enero de 2012

¿Cómo será el censo 2012 en Chile? ¿Cuánto paga a los censistas? ¿Es seguro?

Chile realizará a partir del 9 de Abril de 2012 el XVIII Censo de Población y VII de Vivienda. Este es uno de los despliegues para mediciones administrativas más importantes que realiza este país de 6435 km de borde costero y  756 102 km2, el que le permitirá conocer características de las personas, además de información de hogares y viviendas.

Esta edición del Censo realizará un importante cambio metodológico ya que no se realizará en un solo día, sino que se desarrollará en un plazo aproximado de dos meses iniciando el 9 de abril del año 2012, lo que busca obtener una mejor calidad de los datos obtenidos, alcanzar mayor cobertura y entregar mayor seguridad a la población, utilizando censistas que serán personal contratado por el INE. Al contar con dos meses de levantamiento, se presume que la cobertura será mucho mayor que la que se puede realizar en un día, por lo que se espera que la calidad del dato censal que se obtendrá con la nueva metodología será mucho mejor.

Se estima que la estrategia significará un menor costo para el país, ya que un día feriado para Chile supone erogar unos US$ 200 millones, en contraposición a US$ 13 millones que significa el costo de remunerar a los censistas por dos meses.

En este contexto, el levantamiento de datos no estará a cargo de censistas voluntarios ya que el INE contratará y capacitará a casi 12 mil personas para que realicen esta función.

Actualmente la institución se encuentra en el proceso de reclutamiento de personal para implementar el censo. 

Entre otros se buscan:


  • 450 Encargados de Local
  • 1.700 Supervisores
  • 12.000 censistas
Las remuneraciones ofrecidas oscilan entre los 300000 y los 110000 pesos chilenos según se trate de una posición de tiempo completo o tiempo parcial y según los días de la semana en que se desarrollen las tareas. 


Los requisitos solicitados incluyen ser Mayor de 18 años, ser residente legal (chileno o extranjero) tener la situación Militar al día y una salud compatible con el cargo.

Es posible postular para estas posiciones hasta el 29 de febrero en la OMIL de la municipalidad más cercana, o bien llamando al 02-7981990, o bien a través  del portal trabajando.com, en el siguiente vínculo o link: http://www.censo.trabajando.com/

En materia de seguridad, el INE destaca como novedad la posibilidad que tendrá la ciudadanía de verificar la identidad del censista que entra a su casa. Para este fin, el INE ha desarrollado un Sistema de Verificación de Encuestadores que con solo digitar el documento RUT del censista se podrá saber si la persona pertenece o no a la institución. Para verificación, hacer click en este vinculo

Adicionalmente, se trabajará de manera coordinada con el cuerpo de Carabineros para ofrecer mayor seguridad durante el proceso.

La información entregada a los censistas será totalmente confidencial y se utilizará exclusivamente para el Censo 2012. Para su tranquilidad, estos antecedentes están protegidos por el Secreto Estadístico, según lo dispuesto en la Ley N° 17.374.

miércoles 18 de enero de 2012

3-11, El llamado de la ciudadanía


En internet, el Crowdsourcing consiste en compartir una tarea o función  -que en pre internet fue el dominio de un agente determinado –apoyándose en las masas de internautas; distribuidas de forma aislada y convocadas sin restricciones. Una vuelta de tuerca a este concepto es la información geográfica voluntaria (VGI, su sigla en inglés), término acuñado por el geográfo Michael Goodchild en 2007, que se refiere a las personas que hacen las veces de sensores que voluntariamente crean, reúnen y difunden datos geográficos.

Algunos gobiernos han comenzado a aprovechar estos conceptos para cumplir con ciertas tareas que antes asignaban a variadas instituciones. Por ejemplo, el 311 es un número telefónico municipal utilizado en numerosas ciudades de países innovadores como Estados Unidos, Canadá e incluso Panamá. Este número es utilizado para numerosas funciones de alerta , excluyendo las de emergencias, tales como informar acerca de problemas en el alumbrado público, el estado de las calles, quemas ilegales, ruidos molestos, etc.

La utilización de este sistema “referenciado en las masas” significa muchas ventajas -obvias y no tanto, económicas y de gestión - entre las cuales se destacan : 1) se mejora notablemente la participación ciudadana 2) se evitan las llamadas innecesarias al número de emergencia (por lo general el 911) 3) se ahorra mucho dinero en viajes de supervisión al terreno, enfocando la acción de los municipios en los problemas denunciados y 4) evitando cubrir regularmente todo el territorio atendido.

En efecto, el problema que intentan resolver los números 311 es de cómo se enfoca el asunto del propio territorio. La cobertura total de la superficie administrativa municipal puede resultar una tarea titánica, especialmente para los gobiernos locales que no cuentan con recursos suficientes para la planificación de servicios, ni hablar de lo que se refiere a la supervisión de su gestión. Sin embargo, ellos cuentan con un aliado aparentemente silencioso y aún inadvertido: la legión de twiteros, facebukeros, enredados sociales y muchos más que están utilizando sus PC y teléfonos móviles inteligentes para hacer sentir su presencia en la red y en especial en sus ciudades.

Con estas tecnologías móviles y geolocalizantes la información geográfica voluntaria cobra sentido. Los ciudadanos pueden hacer las veces de censores y sensores pro bono en auxilio de la atareada municipalidad con la gestión de sus servicios. Un catalizador de esta creciente tendencia es el portal citysourced.com, un sitio creado en el año 2009 y enfocado a geolocalizar las preocupadas denuncias de ciudadanos de las 20 principales ciudades de los EEUU, basándose en las cartografías digitales de Bing, la versión de buscador de Microsoft. 


El aplicativo proporciona una plataforma simple para identificar problemas cívicos (seguridad pública, calidad de vida, cuestiones medioambientales, etc.) y reportarlas al Ayuntamiento local para una resolución rápida. Esto ayuda al Gobierno a ahorrar tiempo y dinero además de mejorar la rendición de cuentas a sus gobernados. Es además una plataforma de acción real positiva, de colaboración.



Una versión de 311 “geolocalizado” más sudamericana, aunque parcial, es la del mapa de cortes de tránsito de la ciudad Autónoma de Buenos Aires, que busca hacer llevadero el cotidiano trajín de peatones, turistas y conductores. La iniciativa intenta ubicar, basado en los google maps, los diferentes cortes en la ciudad producto del flujo de tránsito, las reparaciones y cortes de calle por mantenimiento, obras en construcción, semáforos fuera de servicio y manifestaciones como los tristemente célebres "piquetes", pero en tiempo real.


Una iniciativa complementaria la constituye Waze, un start up israelí que aborda el problema desde la perspectiva del conductor. Al conducir, la aplicación móvil– disponible para teléfonos Iphone, Android y Symbian - automáticamente alimenta un stream de datos en tiempo real en el buscador de Waze (tales como la velocidad media y ubicación actual). Los usuarios también pueden enviar actualizaciones de texto y fotos para ayudar a otros conductores a actualizarse sobre el estado del tránsito en la zona que manejan.

Todas estas iniciativas están marcando un nuevo rumbo. Uno en el que los ciudadanos, una vez más, hacen su llamado a las autoridades locales para actualizarse y reclamar, ayudando, el servicio que se merecen.


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